Una dulce tentación


TE CUENTO UNA  HISTORIA. – Hace un tiempo una joven me escribió: “Todo terminó, me duele” – Se refería a su relación amorosa, yo le respondí: “Lo siento, pero quizá sea mejor, esa relación no te conviene, se fuerte saldrás adelante”. Un par de semanas después me escribió: “Le llamé, lo extraño”. – Obviamente se refería a su ex… yo le escribí: “Mantén tu posición”. Pasó un tiempo y escribió: “Me buscó, quiere que vaya a su casa, y yo aún pienso en él” – Yo le escribí: “Él no te quiere, te desea, estás en peligro, busca ayuda, no vuelvas a llamarlo”. Finalmente me envió este mensaje: “No sé qué hacer, fallé, estoy embarazada, él no quiere saber nada de mí, no sé cómo pude ser tan tonta”. – Ese fue el último mensaje que recibí, no he vuelto a saber de ella.

“Nazareo”, ¿te suena a algo?, en la Biblia encontramos esa palabra, era un título, un llamado, una misión. Un “Nazareo” era alguien consagrado a Dios desde el vientre de su madre para una misión específica. Tenían un código de vida, algunos de los requisitos eran que no podían beber vino, no cortaban su cabello y no podían tocar algo muerto. Fallar al código era considerado contaminación, una falta, y en la Biblia encontramos el ejemplo por excelencia de eso: Sansón.

En cierta ocasión Sansón fortalecido por el Espíritu Santo mató a un león, el animal muerto quedó a un lado del camino. Días después Sansón pasaba por el mismo lugar e hizo una pausa para darle una “ojeadita” a ese león muerto, se acercó, y lo que encontró fue una dulce tentación: un apetecible y codiciable panal con miel en la boca del león… Sansón extendió su mano  y… exacto: tomó el panal y comió la miel… siguiente escena: Sansón contaminado por entrar en contacto con el cuerpo muerto de un león.

Cuídate de los leones derrotados, es posible vencer a un león vivo por el Poder de Dios y su Palabra, y luego caer con ese mismo león aunque esté muerto. Sansón vencía a sus enemigos con una fuerza sobrenatural que venía de Dios, pero cuando se acercó al león muerto, encontró una dulce tentación que lo llevó por un camino letal. ¿Es así en nuestra vida?: números telefónicos, fotos y recuerdos, hábitos vencidos, vicios aplastados, en fin, cuidado con aquellos leones que una vez Dios te ayudó a vencer y tú los vuelves a buscar, te aseguro que encontrarás un dulce deseo esperándote. Así fue con nuestra amiga de la historia de hoy, así será en nuestra vida también.

Tres puntos que debes considerar.

  1. El Requisito indispensable de una tentación, es que sea dulce y atractiva, te va a gustar.
  2. Aunque sabe delicioso al principio, la caída es amarga.
  3. Una Advertencia: No te detengas, no pruebes, sigue, cuanto más lejos estés del león vivo o muerto será mejor.

Jueces 14.9 dice:  “… se apartó del camino para mirar el león muerto,  y vio que había en su cadáver… un panal de miel.  Tomó con las manos un poco de miel y comió…”

Recuerda este PRINCIPIO. “Tan fuerte para derrotar a un león vivo, pero tan débil para caer con un DULCE león muerto”.

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