Exuberancia. Carlos Navas.

OraciónParedes forradas de oro, columnas de bronce, mármol, piedras preciosas, arquitectura inspirada en el cielo,  el templo estaba terminado y Salomón lo hizo a lo grande, David dijo: “Será el más grande y famoso templo que jamás se haya construido”, y Salomón superó en mucho el anhelo de su padre. El templo estaba listo, los sacerdotes marchaban y los instrumentos sonaban, el Arca del Pacto entraba a su morada,  patriarcas, jefes de tribus, hombres y mujeres de Israel. Salomón suspiraba con satisfacción, su corazón ardía, era intenso como su padre. Por primera vez una casa para el Señor.

Un altar estaba preparado, ofrendas de adoración y gratitud inundaban el cielo. “Traigan las ofrendas” – ordenó el rey con aire de urgencia – “¿Cuántos?” – la respuesta nunca la sabremos, no había manera de contarlo, era Salomón, su padre fue David, ¿Habría manera de medir la adoración de estos hombres?.. El texto se limita a decir: “El rey Salomón y toda la asamblea… sacrificaron ovejas y bueyes en tal cantidad que fue imposible llevar la cuenta” 2Cron 5:6. Quiero adorar así, sin límites, despilfarro para los enclenques, adoración para los intensos, satisfacción para el Dios de Israel.

¿Qué más podría pasar? ¿Esperaríamos algo extra ante tanto esplendor y adoración?… !! Faltaba la entrada más importante del día, la manifestación que superaría la adoración del rey y  el brillo del oro.

De repente, Asaf perplejo  vuelve su mirada a su hermano Jedutún. Hemán y sus hijos aún de pie mudan su rostro ¿Será posible?… ¿Es real?… conmocionados tiemblan y se confunden. 120 trompetistas quedan sin aliento y la línea armónica se destrozó, ahora la música era un desastre, arpistas y percusionistas tiemblan de terror o emoción. Todos vuelven su mirada al rey que hacía un segundo cayó postrado temblando en el suelo. En la mente de los sabios se cruzan las historias que por años han contado a sus hijos y nietos, ellos las escucharon de sus padres y abuelos. Una nube imponente se desliza entre los cantos del pueblo, envuelve las paredes de oro como acariciando una porción del cielo en la tierra… su Gloria, imponente y arrasadora entró en la casa… su casa. Todos callaron, los músicos y cantores enmudecieron, el rey se postró, el pueblo también, Dios tomó su lugar en su casa y todos callaron.

David y Salomón dieron sin medida, era para Dios y adoraron con todo lo que tenían. ¿Qué palabra puede definir esto? Al buscarla encontré una que puede ayudar, Exuberancia: “demostraciones excesivas de emociones, abundancia, algo muy abundante”. Así fueron para dar y así recibieron. Se entregaron miles de ofrendas en adoración… comienzo a sospechar que a Dios le agradó, una nube es la evidencia.

“Cuando sonaban,  pues,  las trompetas,  y cantaban todos a una,  para alabar y dar gracias a Jehová:  y a medida que alzaban la voz con trompetas y címbalos y otros instrumentos de música,  y alababan a Jehová…  entonces la casa se llenó de una nube,  la casa de Jehová.

Y no podían los sacerdotes estar allí para ministrar,  por causa de la nube;  porque la gloria de Jehová había llenado la casa de Dios”. 2 Cron. 5:13-14

Enséñame a adorar con EXUBERANCIA.

 Adaptado del libro: “El Desafío” del pastor Carlos Navas.

Carlos Navas - Movimiento AVIVADORES

5 Comments

  • Así será nuestro nuevo templo pastor Carlos, pero lo mas impresionante será la presencia de Dios!

  • Si gloria a Dios así sera nuestro templo lleno de la presencia de Dios, empecemos desde ya a acumular el material para la construcción como lo hizo el rey David. Dios le bendiga pastor.

  • Gracias por compartir este articulo es de bendicion para mi vida. y nos enseña q nosotros debemos ser un sacrificio vivo y santo para El Señor. para q el pueda darnos mas de su gloria. bendiciones pastor Carlos Navas.

  • Pastor ya no utiliza este blog! Solo veo publicaciones de años atrás???

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