G3 – EL PROPÓSITO DEL GOBIERNO A LA LUZ DE LA BIBLIA – Parte 2.

¿Qué dice la Biblia acerca de elegir gobernantes?

¿De qué se trata el SER y HACER de un gobierno a la luz de la Palabra de Dios?… Para indagar en ese propósito estamos estudiando la carta de Pablo a los Romanos capítulo 13. En el episodio anterior contestamos la Pregunta: ¿Qué dice la Biblia acerca de los gobernantes?… A la luz de Romanos 13.1-2 concluimos que los gobiernos son autoridades reconocidas por Dios para traer orden a las naciones, y tal reconocimiento implica también una responsabilidad en el desempeño del cual se dará cuenta com un padre lo hará por la manera como ejerció la autoridad con su hijo o el gerente de una empresa con sus colaboradores.

Sigamos adelante…

La 2ª. Pregunta que vamos a considerar es: ¿Cuál es el propósito de Dios para el gobierno humano?

Porque los magistrados no están para infundir temor al que hace el bien, sino al malo. ¿Quieres, pues, no temer la autoridad? Haz lo bueno, y tendrás alabanza de ella; porque es servidor de Dios para tu bien. Pero si haces lo malo, teme; porque no en vano lleva la espada, pues es servidor de Dios, vengador para castigar al que hace lo malo”.

Romanos 13.3-4 (Énfasisa del autor).

Son servidores de Dios.

Consciente o inconscientemente, voluntaria o involuntariamente son parte del plan y la administración de Dios en los pueblos, los gobernantes son servidores de Dios. Velan por el orden con justicia… es un servidor de Dios aplicando justicia, ya sea recompensando al honesto o castigando al malhechor. El gobierno tiene la función de ejercer ese control de manera justa y transparente dándole a cada quien lo que merece. Esta función y propósito es fundamental para el proceso de decisión electoral… Reflexionemos: ¿A quién aplica la autoridad el castigo?…  ¿a quien aplica la autoridad la recompensa?…  como servidor de Dios el gobernante vela por el orden de la nación a través de la justicia. El propósito de Dios es que se le de a cada quien lo que corresponde de manera justa y razonada a la luz de la ley y no intenciones humanas.

El Señor en varias ocasiones le reprocha a su pueblo el mal desempeño de sus gobernantes cuando fallaron en este propósito de aplicar la justicia para mantener el orden, lo que a la vez acarreaba el juicio de Dios a las naciones. El libro de Isaías nos presenta fuertes palabras acerca de cómo se había perdido la justicia en la ciudad del pueblo de Dios Isaías 1.21-27 dice:

“…Antes estaba llena de justicia. La rectitud moraba en ella…

… Tus gobernantes son rebeldes, cómplices de ladrones; todos aman el soborno y van detrás de las prebendas. No abogan por el huérfano, ni se ocupan de la causa de la viuda.

Restauraré a tus jueces como al principio, y a tus consejeros como al comienzo. Entonces serás llamada Ciudad de justicia…”.

Isaías 1.21-27.

Los gobernantes también son servidores de Dios actuando como instrumentos de castigo o de bendición… A la luz del texto bíblico encontramos gobernantes que cumplen el plan de Dios para bendecir o disciplinar naciones. Algunos reyes fueron el medio de bendición para el pueblo, fueron parte del regalo de Dios para un pueblo arrepentido y de corazón volcado a Dios:

Isaías 54:13-14 NTV

“Yo les enseñaré a todos tus hijos, y ellos disfrutarán de una gran paz. Estarás segura bajo un gobierno justo e imparcial; tus enemigos se mantendrán muy lejos. Vivirás en paz, y el terror no se te acercará.”

La promesa de restauración y bendición de Dios según el texto anterior extiende por un amplio terreno: hijos bien orientados, paz, enemigos fuera de sus contornos, tranquilos y un gobierno justo.

Por el contrario, vemos a Dios en otras ocasiones castigando el pecado de su pueblo a través de la invasión y conquista de reyes foráneos o por el terrible desempeño de sus propios reyes, trayendo opresión, maldad, pobreza a la nación, entre otras cosas. Fueron autoridades que actuaron como instrumentos del juicio de Dios o que lo provocaron en un pueblo que había decidido darle la espalda al Señor.

Entonces, nuestro clamor debe ser que la nación tenga un corazón para Dios, de manera que lo bendiga entre otras cosas con funcionarios que traigan paz al pueblo.

Entonces, ¿Cuál es el propósito de Dios para el gobierno humano?… se espera de los gobernantes que sean servidores de Dios que apliquen la justicia como corresponde, de manera que traigan orden, paz y desarrollo en las naciones.

Carlos Navas - Movimiento AVIVADORES

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