De nuevo el sabor de la victoria.

“Después Samuel tomó una piedra… y la llamó Ebenezer, «El Señor no ha dejado de ayudarnos.» I Sam. 7:12

El capítulo 7 del 1er. libro de Samuel es un gran capítulo. Es el capitulo cuando un pueblo derrotado y oprimido vuelve a probar el sabor de la victoria. Es un capítulo sobre el arrepentimiento y el clamor. Sobre todo es el capítulo en donde Dios defiende a su pueblo para darle una victoria contundente y aplastante sobre sus enemigos. Es un capítulo que nos recuerda que si Dios es el centro de nuestra vida Él peleará nuestra batallas y viviremos libres del oprobio de aquellos enemigos que quieren esclavizarnos. ¿Cómo lo hicieron?… veamos:

  1. Busca a Dios con firmeza y pasión.

. “…y todo el pueblo de Israel buscaba con ansiedad al SEÑOR” 1º. Samuel 7:2.

Eran días difíciles para Israel, y en los tiempos difíciles debemos orar. En aquellos días los filisteos merodeaban y acechaban, oprimían a las familias. Así son las fuerzas contrarias, así es el enemigo, acecha: pecado, tristeza, distractores, pobreza, enemigos de tus hijos y matrimonio, te rodean para destruir y robar. Enfermedad, dolor, angustia. No desesperes, recuerda que la victoria comienza con un clamor. Buscaba a Dios con firmeza, intensidad y entrega. Tu victoria comienza con un clamor.

2. Con sinceridad ordena tu vida.

“Por eso Samuel le dijo al pueblo: «Si ustedes desean volverse al SEÑOR de todo corazón, desháganse de los dioses extranjeros… Dedíquense totalmente a servir sólo al SEÑOR, y él los librará…» Así que los israelitas echaron fuera a los ídolos… y sirvieron sólo al SEÑOR.… También ayunaron… y públicamente confesaron: «Hemos pecado contra el SEÑOR…»

1 Samuel 7:3-6.

Cambios contundentes. Samuel presentó el paso a seguir para salir del oprobio y alcanzar la victoria: vuélvanse a Dios, desháganse de cualquier otro motivo de adoración y confianza, y dedíquense a servir solo al Señor. Ordenar nuestra vida con Dios es fundamental para caminar al lado del único que nos puede dar victoria en medio de la crisis. Ajusta tu corazón, entónalo con su presencia y hallarás la salida, saborearás la victoria de nuevo:

“…preparad vuestro corazón a Jehová… y os librará…” 1 Sam. 7:3 – RV60

El punto de Samuel era: ¿Están dispuestos a vivir según el pueblo de Dios?… ¿Están dispuestos a tener una vida como se supone la tiene alguien que es un seguidor del Señor?… ¿Están dispuestos a arreglar lo que está mal?… sobretodo, ¿están dispuestos a confiar solamente en Dios?… porque si están dispuestos a eso: “El LOS LIBRARÁ”. Arrepentimiento y quebrantamiento, la tierra fértil en donde crecen los avivamientos y se gestan las grandes batallas y victorias. 

3. Permanecer firmes en el momento de la oposición.

“Cuando los filisteos se enteraron… marcharon contra Israel… los israelitas tuvieron miedo… y le dijeron a Samuel: «No dejes de clamar al SEÑOR por nosotros, para que nos salve»… Samuel… clamó… y el SEÑOR le respondió”. 1Sa 7:7-9.

Tus enemigos marchan cuando tu ordenas tus pasos, tratarán de intimidarte cuando comiences a buscar a Dios, se levantarán cuando te vean en pie de guerra, mantente alerta. Los judíos tuvieron miedo, pero hicieron lo correcto: confiar y buscar a Dios, no era momento de volver a atrás. La buena noticia es que la reacción de los filisteos solo significaba la resolución definitiva del asunto filisteo, esa sería la última batalla, Israel ya no era el mismo pueblo, y los filisteos no lo sabían. La solución era: FIRMEZA. No dar marcha  atrás, seguir confiando, seguir adelante y sobretodo seguir creyendo que Dios pelearía por su pueblo.

«No dejes de clamar al SEÑOR … para que nos salve…» Vs. 8

No pares de clamar, se persistente, aquí es donde el clamor persistente se vuelve fundamental, no mas fluctuaciones espirituales, marcha con firmeza contra el enemigo, no te angusties, estás a punto de culminar el asunto.

¿Qué sucedió?…

“Mientras Samuel ofrecía el sacrificio, los filisteos avanzaron para atacar a Israel. Pero aquel día el SEÑOR lanzó grandes truenos contra los filisteos. Esto creó confusión entre ellos, y cayeron derrotados ante los israelitas. 1 Samuel 7:10.

La oración es el fuego que enciende la mecha de los truenos de Dios… ¿Quieres ver una explosión de Dios?… ORA!!!. Encontramos en la Biblia varios episodios de esas explosionesDía de Pentecostés (Hech. 2:1-4), la casa de Cornelio (Hech. 10:1-2, 31 y 44), Pablo y Silas en la cárcel (Hech. 16.25-26), los discípulos después que los azotaron. (Hech. 4:31). Presiona, estás a punto de ver a Dios explotar con poder. Dios respondió de forma contundente a los enemigos de su pueblo. No hay intimidación, no hay temor, prepárate para ver con asombro la respuesta del Dios a quien has decidido honrar, DIOS ESTÁ LISTO PARA RESPONDER, así que tenemos malas noticias para nuestros enemigos: DIOS TRONARÁ Y NOS DARÁ LA VICTORIA. Saborearemos de nuevo la VICTORIA, pues el Señor siempre está dispuesto a ayudarnos:

«El Señor no ha dejado de ayudarnos.» 1 Samuel 7:12.

Carlos Navas - Movimiento AVIVADORES

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